Cada mes, cuando se acerca el día veintipico, suelo acercarme -más bien lanzarme- al quiosco a ver qué revistas han llegado ya… El mes pasado, nada más ver la portada de la edición española de AD, mis ojos se quedaron clavados en esa pareja de sillas cromadas y tapizadas con piel de vaca tan setenteras, tan atemporales
Resultó que el propietario de tales joyas es el diseñador Angel Schlesser, que atesora además en su ático madrileño otras fantásticas piezas vintage (lámparas, cómodas, sillas, mesas) sabiamente mezcladas con objetos contemporáneos. Sin duda, otro claro ejemplo de cómo se puede decorar con antigüedades sin recargar, cómo el arte está en hacer que nuevo y vintage convivan en armonía. En fin, no me enrollo más. Para ver el resto de fotos y todos los detalles, os recomiendo el último número de AD.
Gonzalo Machado via AD España




