Me encanta la tela de saco. La encuentro muy acogedora y cálida a la hora de decorar en casa (vale, ya se que resulta un poco ridículo decir que algo que pica, rasca y suelta pelo es algo confortable o agradable, pero qué queréis que os diga, debí ser burra en otra vida anterior, porque en mí produce esa sensación). Y como para demostrarme a mí misma que no soy la única que piensa así, cada vez que veo una foto donde sale algún tapizado con arpillera, se va directa al «guardar». Hoy os traigo sólo tres: un rincón extremadamente atractivo con unas cortinas perfectas.
Una pantalla que iría genial en cualquier ambiente rústico o romántico



