
Arrancamos la semana en latitudes frías que no quiero ni pensar en la temperatura que puede hacer en San Petersburgo un día de enero como hoy, pero estaremos bien resguardados en un restaurante con un interiorismo muy cálido y acogedor. Con un montón de ideas exportables a todo tipo de negocios pero también a cualquier hogar. Y sí, lo sé, es difícil que tu casa tenga un techo de ladrillo abovedado como el de este espacio, pero en fin, con el resto es cuestión de ponerse: unas paredes en un azul petróleo con toques de rojo, paredes decoradas, asientos de cuero en tonos ocre, butacones tapizados en kilim, mucha madera y una buena iluminación. Espero que os haya gustado el paseo. Ah, por cierto, el restaurante se llama Jerome
