Ya son unos cuantos los espacios de trabajo, oficinas y despachos que he publicado en el blog en los que no me importaría ganarme la vida. Las oficinas de hoy caen un pelín lejos. Una vez más nos vamos a Australia. Un gran espacio decorado en tonos oscuros, con mucho negro y detalles en rojo donde abundan los muebles mid-century, el cuero, la madera, hay una zona de bar y los robots campan a sus anchas en cuadros, figuras y paredes. No por nada la empresa formada por creativos que habita este espacio se llama Blonde Robot. La reforma la firma Mr. Mitchell. Soñad, soñad









