
Si esto sigue así, voy a tener que dedicarle una categoría completa a la diseñadora estadounidense (textil, interiorista, de producto) Kelly Wearstler, pero es que no falla: cada vez que me cruzo con una casa en la que el dorado, los metales, los textiles de estampados llamativos, la madera, mármoles, texturas varias y los muebles con carácter se mezclan de manera sorprendente, original, contundente sin resultar excesiva y sobre todo, con el punto justo de sal, ese interiorismo, muchísimas veces, lleva el sello KW. Una vez más me ha vuelto a pasar con esta casa en Beverly Hills publicada al parecer allá por 2005 en la revista House & Garden.

Pero cómo me gustan a mí estas sillas de latón estilo Chiavari de mediados del siglo pasado, Suelo tener siempre alguna en la tienda





