Hoy toca un proyecto de esos que podemos hacer con nuestras propias manitas. Os propongo crear un jardín vertical con plantas crasas o suculentas, aunque creo que bien podría hacerse con cualquier otro tipo de planta, como cactus o quizá alguna que se descuelgue para dar un efecto de cascada. Este tutorial no es de mi cosecha; me lo he encontrado en internet y la autora es una mujer super creativa, Luna-See, y su Sanctuary Studio, así que me temo que no puedo daros más pistas ni trucos, ya que aún no lo he probado.
Las imágenes muestran de sobra el proceso, que viene a ser:
1. elegir un marco y colocar una malla metálica (supongo que está asegurada con unas sencillas grapas o clavos)
2. comprar unas tiras de madera para reforzar y crear fondo
3. poner musgo
4. echar el sustrato
5. colocar la trasera (desde la experiencia, ella sugiere usar tornillos en lugar de clavos, que sujetan más y aguantan mejor el paso del tiempo).
6. dar la vuelta con mucho cuidado. Explica que el peso excesivo hizo que en lugar de colgarlo de la pared decidieran apoyarlo en el suelo.
La belleza de este pequeño jardín que cabe en cualquier sitio es más que evidente y la gracia añadida es que lo creó a partir de una marco antiguo con el que no sabía muy bien qué hacer. El resultado me parece fantástico y esta idea de reciclaje «viviente» aún más. ¿Alguien se apunta?

Y ahora algo mucho más sencillo pero igual de bonito. Un terrario creado con tazas antiguas.

