Siempre he tenido muy claro que no es lo mismo trabajar, sobre todo si tienes un trabajo que requiera un mínimo de creatividad, en un espacio agradable y bien iluminado donde te sientas a gusto y del que te cueste salir, que en uno desordenado, oscuro o lleno de trastos donde no te apetezca estar un minuto de más. Ahora que en mi casa se avecina mudanza y tengo que cambiar mis increíbles 27m2 de estudio abuhardillado en casa con 4 grandes ventanas por uno de poco más de 10, y doy gracias, después de ver cómo está el panorama del alquiler en general, ya estoy organizando un montón de planes B para que trabajar sea tan cómodo y divertido -sí, has leído bien- como hasta ahora. Pronto os contaré el nuevo «taller para muebles y cosas engorrosas» lleno de encanto y luz natural que me estoy agenciando en la zona rural, y también de cómo voy a ampliar la zona del showroom que tengo en el almacén. A partir de julio tendré tres lugares de trabajo distintos, no queda otra, aunque ninguno, me temo, tan especial y cuidado como el que la interiorista Elsie Larson de A Beautiful Mess ha creado en lo que era el garage de su casa en Nashville para que su marido, músico, cómo no -, tenga un lugar donde ensayar, grabar y dar suelta a su creatividad. Después de verlo tengo claras dos cosas: 1. que mi nuevo taller y mi nueva casa van a estar llenos de plantas y 2. que alguna de ellas incluirán una pared azul petróleo. Ah, la 3. que las guitarras mejor siempre colgadas de la pared que rodando por ahí. Seguiremos informando…
Fotos: Alyssa Rosenheck (1, 6, 9, 11) & Amber Ulmer (resto) · Interiorismo: Elie Larson · A Beautiful Mess
Puedes ver el antes con detalle aquí, pero no he podido resistirme a dejarte un avance en forma de imagen. Alucinante ¿no crees?











