Si lo que te atrapan son esos interiores blancos, con madera natural, con todo nuevecito y reluciente – reconozco que echo en falta alguna pieza antigua o quizá algo más de arte- esta casa de dos planta te va a encantar. Baños a gogó (creo que he podido contar 4), dormitorios amplios, mucha luz natural y esta cocina. Y luego tiene un jardín cuidadísimo con su casita en el árbol y todo. Para entrar a vivir ya mismo. Sólo me queda saber dónde está para ir sacando el billete de avión :)

Fotos: Stoffer Photography · Interiorismo: Kate Marker Interiors
