Hace tiempo que guardo entre mis archivos la ampliación de esta casa londinense porque no me importaría copiarla ladrillo a ladrillo. Si vives en un lugar en el mundo de cielos grises y lluvias frecuentes, como aquí en Asturias, ya sabes que el valor de unos rayos de sol calentándote el cogote y poder contar con luz natural a discreción no tiene precio. En este caso se buscó ampliar el patio trasero de una casa adosada para crear una cocina con zona de comedor de techos parcialmente acristalados y con acceso directo a un minúsculo «jardín» privado. Una de esas soluciones arquitectónicas que revalorizan una casa entera y que muestran que muchas veces no es cuestión de metros cuadrados disponibles sino de simple ingenio.
Fotos: Rei Moon. Interiorismo: Droo Architects via Wallpaper







