Hace un par de días le pedí a marido que me trajera unas flores, unas ramas, un algo verde de casa de mi suegra para darme cuenta de que la primavera existe y es tozuda y fiel a su cita y porque después de tantos días de confinamiento total, mis hijos empezaron el jueves y no han puesto el pie en el calle aún, yo el sábado y he ido dos veces a la compra necesitábamos ese romero, esas camelias y esas florecillas de color rosa. Toca fluir, aceptar y sonreir. Un abrazo.
Toca fluir, aceptar y sonreír.
Fotos: Leticia Blanco | Vintage & Chic
















