
Desconozco los detalles de esta vivienda en dos alturas, llena de piezas de mobiliario e iluminación que me fascinan (hay mucho Manises, antiguos marcos dorados, curvas de los años 50…) pero mires donde mires es una preciosidad. El dormitorio de la primera planta es una maravilla absoluta y la luz natural que se refleja en el blanco impoluto de las paredes es una delicia. Sé que el reportaje completo se publicó en la revista Nuevo Estilo, pero no he conseguido encontrarlo. Más info en los enlaces del final.


















Fotos: Montse Garriga · Estilismo: Beatriz Aparicio Ibáñez · Interiorismo: Anna Alegre