Un blog con tienda de antigüedades detrás, desde 2008. Apúntate a mis Cartas desde el taller
Miscelánea

Cañones y cubiertos: la historia del bronce Uchatius

Cuatro cuchillos de fruta antiguos con hoja de bronce Uchatius y mangos de porcelana pintados con hojas verdes sobre un plato de flores
Cuchillos de fruta con hoja de bronce Uchatius y mangos de porcelana, c. 1900-1920. Foto: vintageandchic.com

Si miras de cerca la hoja dorada de algunos cuchillos antiguos, a veces aparece una palabra que no se entiende a la primera: UCHATIUSBRONCE. Hace unos días me pasó en el taller y de ahí esta pequeña historia que hoy quiero compartir contigo. Detrás del «Uchatius» hay un general austriaco, un problema de artillería y un invento del siglo XIX. Esta es la historia de cómo un bronce pensado para hacer cañones acabó vistiendo algunas mesas selectas.

Vintage & Chic - tienda online

UCHATIUSBRONCE: la marca de la hoja

Como ves, estos cuchillos llevan grabado en la hoja la mención UCHATIUSBRONCE. Uchatius es el apellido de un general austriaco, Franz von Uchatius, y el «bronce Uchatius» el metal que él mismo inventó para fabricar cañones resistentes y funcionales.

Mano sujetando un cuchillo de fruta antiguo con la marca UCHATIUSBRONCE en la hoja, junto a un limón
La marca UCHATIUSBRONCE, grabada en la hoja. Foto: vintageandchic.com

Quién era Franz von Uchatius (1811-1881)

Nació en 1811 en Theresienfeld, en la Baja Austria. En 1829 entró en un regimiento de artillería y ya no dejó el ejército. Desde 1841 trabajó en la fundición imperial de cañones, probando metales para fabricarlos. En 1871 pasó a dirigir la fábrica de material de artillería del Arsenal de Viena, y en 1875 recibió el título de barón. Murió en Viena en 1881.

Grabado coloreado de 1875 del general austriaco Franz von Uchatius, con barba y uniforme con condecoraciones
Franz von Uchatius en un grabado de 1875. Dominio público (Wikimedia Commons)

El problema: el ejército austriaco necesitaba cañones nuevos

Los cañones de bronce corriente tenían defectos. La aleación de cobre y estaño que da origen al bronce no salía uniforme. El interior del tubo de los cañones se estropeaba con los disparos y la boca podía llegar a combarse, y eso, en un cañón, no es buen asunto. Los cañones más avanzados de la época eran de acero, como los de la firma alemana Krupp, y eran caros. Muy caros. Así que el barón Uchatius buscó la manera de fabricar cañones funcionales, resistentes y que no se deformaran con el uso y quería hacerlo en casa, sin depender del extranjero. Quería cañones que pudieran competir en calidad con los alemanes, la vanguardia del momento.

Fotografía antigua de artilleros austrohúngaros con cañones en el Arsenal de Viena en 1898
Artilleros austrohúngaros en el Arsenal de Viena, 1898. Foto: Viktor Angerer. Dominio público (Wikimedia Commons)

El invento: bronce de acero, sin acero

Lo llamó «bronce de acero», pero no lleva acero: es el mismo bronce de siempre, una aleación de cobre y estaño. El truco, la diferencia esencial que convertía ese bronce en un material más resistente, venía después de fundirlo. Se metía a presión en el interior con piezas cónicas de acero para ensanchar poco a poco el tubo del cañón y de esta forma se conseguía fortalecer el bronce hasta darle casi la consistencia del acero. Lo explicó en una conferencia en el Arsenal en abril de 1874. Ese mismo año se fundió el primer cañón.

En las pruebas que se hicieron en Austria esa nueva tecnología aguantó la comparación con los cañones de acero de Krupp en precisión y duración, y costaba mucho menos. Se parecía tanto que Krupp llegó a reclamar una indemnización por su patente. Finalmente, el ejército austriaco adoptó el acero Uchatius a finales de 1875.

Dibujo técnico de 1874 que muestra una pieza de acero introducida a presión en el tubo de un cañón de bronce
Dibujo de la conferencia de Uchatius de 1874: la pieza de acero entra a presión en el tubo del cañón. Dominio público (Wikimedia Commons)

Del cañón a la mesa: cuchillos de fruta de bronce

A principios del siglo XX aparecen en Austria y en Alemania cuchillos con hoja de bronce, marcados «Uchatiusbronce» o «Stahl-Bronce» («bronce de acero»). La casa de subastas Neumeister, de Múnich, vendió un estuche de seis con mangos de porcelana y la misma marca, que fechaba en Austria hacia 1900-1910. Y uno de la cuchillería Wüsthof, de Solingen, se conserva en el Museo del Nácar de Adorf, en Sajonia. Y más allá de su resistencia, hay que reconocer que el metal dorado siempre da un toque exclusivo a cualquier mesa.

El porqué se hicieron cubiertos con este metal no he conseguido averiguarlo, si existía alguna ventaja respecto a otros materiales. Si lo sabes, soy toda oídos en comentarios.

Los cuchillos Uchatius de Vintage&Chic

Los cuchillos de fruta que tengo ahora en la tienda y cuyas fotos ilustran esta pequeña historia llegaron desde Suecia, junto con un montón de cubiertos de distintas procedencias. Imagino que alguien viajó a Alemania o Austria a principios del s. XX y se trajo de vuelta a casa este set de cuchillos de fruta. Quizá alguien los recibió como regalo. Confieso que este tipo de historias me fascinan y por eso, a partir de ahora, cada domingo compartiré contigo una nueva historia como esta. La tienes en instagram con el hastag #pequeñashistoriasdevintageandchic.

Es un juego de 4 cuchillos de fruta con hojas de bronce Uchatius y mangos de porcelana pintados a mano, de hacia 1900-1920. Si te gustan los cubiertos antiguos, en la colección de cuchillos y en cuberterías y accesorios de mesa tienes muchos más.

Juego de cuatro cuchillos de fruta antiguos de bronce Uchatius con mangos de porcelana sobre mantel blanco bordado

Recuerda, si quieres, el próximo domingo tienes una nueva cita con una nueva pequeña historia.

Para vestir la mesa Vajillas y platos de loza y porcelana maravillosa en mi tienda
Archivado en Lifestyle Miscelánea
Escrito por Leticia Blanco

Al frente de Vintage&Chic desde 2008. Aquí te cuento pequeñas historias de decoración.

Sobre mí

Más historias de Miscelánea

Ver todas

Cartas desde el taller de Leticia Blanco

Una newsletter para amantes de las antigüedades y las piezas con historia. Y al apuntarte, un -10% en tu primer pedido en la tienda.