Ayer conseguí escaparme para ir a ver Sexo en Nueva York 2. Las críticas que había leído eran tan malas que tenía miedo a llevarme un chasco tremendo y ¡nada de eso!!!. Me pareció divertida, fresca, glamurosa como siempre. Vale, quizá un poco gamberra a veces, con alguna escena suprimible y ciertamente con algunos lugares comunes -después de tropecientos mil capítulos y una peli previa a ver quién es el listo que no cae ahí-, pero disfruté como una loca de las más de dos horas de película, que a ver Sexo en Nueva York sabe uno a lo que va.
Además, las fans de Aidan, como yo, os llevaréis una sorpresa -hasta aquí puedo leer- y por lo demás, modelitos, modelazos, diversión, glamour y en esta película, además, unos decorados sofisticados y muy, muy cuidados. La joya de la corona: el nuevo piso de Carrie y John (alias Mr. Big), del que os dejo aquí algunas imágenes. En este link podréis ver alguna foto más y conocer el origen y proveedores de telas, papeles pintados y algunos muebles.












