Estoy feliz de enseñaros nuevas imágenes que clientes felices me van enviando de las piezas ya en su casa. Podéis ver muchas más aquí. Empiezo por esta antigua cómoda de madera de castaño recuperada en un suave color verde menta y que ahora vive en la casa de Nair en La Felguera (Asturias). Una de esas piezas que son capaces de transformar un espacio por sí mismas.
El espejo de Davinia, que queda de escándalo sobre ese papel de troncos.

La preciosa silla de latón de los años 50 que Paloma tiene ahora en su dormitorio

Antiguos bancos franceses que esta misma tarde se van a vivir una segunda vida a casa de sus nuevos dueños. Se quedará cerquita, en Gijón (Asturias).

Y estas son algunas de las novedades

