Granja en la campiña inglesa, en Suffolk, sí, pero nada de esta casa-granja firmada por el estudio londinense de arquitectos Woollacott Gilmartin y en la que vive una pareja amante de las antigüedades y del arte y sus dos hijas pequeñas, es de todo menos lo que yo podría esperarme de una granja. Espacios limpios, amplios, luminosos, piezas antiguas y modernas que conviven felizmente, un aire elegante pero sin ostentación, en un edificio casi centenario (1927) merecedor en su día de premios de diseño como uno de las primeros edificios agrícolas modernos. Os dejo con las fotos. Yo muero por un campo de lavanda así (es uno de mis sueños desde que pasé una buena temporada en la costa azul francesa.


Luke White via Elle Decor


