
En tiempos en los que a casi todo se le llama loft, aquí va uno de verdad. Una vivienda de 24 metros de largo ubicada en una misma planta. Está en un antiguo almacén de mantequilla en un edificio industrial, con elementos sustentantes a la vista, con carácter, personalidad y mucha historia. A destacar los suelos de bambú y esas columnas de hierro fundido. Mucho midcentury y otros tantos paneles correderos y divisorios…







Fotos: Durston Saylor · Interiorismo: Ike Kligerman Barkley