Siempre lo digo y lo repito, pero conste que lo digo con el corazón: tengo los mejores lectores y clientes del mundo entero, de esos que te perdonan con una gran sonrisa que andes a uvas y te despistes, o que son tan majos majísimos, que le hacen caso a una y le mandan fotos de sus nuevas-piezas-antiguas en sus casas. Lectores que le escriben a una mails cariñosos y llenos de ánimo; clientes que son capaces de arrancar una lagrimita de emoción con sus comentarios. Un LUJO. Ayer recibí unas fotos de esas que apetece compartir: Lorena desde Berlín (no me digáis que su baño no es una maravilla; la aportación V&C es el espejo plateado) y Nereida desde las Islas Canarias con su lámpara de techo de intenso color verde. Gracias a quienes de alguna forma u otra ayudáis a que mi sueño de color rojo, blanco y turquesa siga adelante.

Más fotos enviadas por «clientes felices» aquí
