
Esta casa de las afueras de Sidney no es lo que podríamos decir «mi estilo» pero es un espacio tan original, tan lleno de volúmenes, que me ha llamado poderosamente la atención, hasta el extremo de que estoy segura de que si posara mi pie en él, me atraparía de una u otra manera. Fijaros cómo el espacio principal, a pesar de tratarse de un rectángulo largo y estrecho, está lleno de huecos y recovecos, cómo se ondula, sube y baja, dando una sensación de mayor amplitud; una gozada bien estudiada. En principio era una única casa unifamiliar, pero sus dueños encargaron al estudio David Boyle Architect que hiciera dos casas pareadas, una para ellos y otra para alquilar y sufragar así los gastos de la reforma.


Brigid Arnott via Homedsgn






