Una vivienda de nueva construcción, pensada para llenarse de familia, donde una mecedora Stickley antigua le da todo el contraste a la decoración.
De cuando las antigüedades suman y no se eclipsan. O de un piso en Madrid.

A priori parecería que no casan, pero antigüedades, dorados y un cierto minimalismo pueden ir de la mano si las primeras se usan con sabiduría y estilo, de manera que cada pieza encuentre su lugar protagonista y no se eclipsen entre ellas o con el resto de la decoración. En esta vivienda madrileña el éxito es absoluto, incluso cuando hay espejos sobre los muebles de la cocina… ;). No hay más que ver cómo esas sillas de campaña tapizadas con esa irresistible pata de gallo de Gancedo en color rosa combinan con los corales y la antigua embocadura de chimenea dorada. Te dejo disfrutar del resto porque al final encontrarás los enlaces con toda la información sobre cada estancia.





