Una vivienda de nueva construcción, pensada para llenarse de familia, donde una mecedora Stickley antigua le da todo el contraste a la decoración.
Una casa de estilo rústico en Montana y una antigua mecedora Stickley

Después de criar a sus hijos en una granja con mucho terreno, la propietaria de esta casa en Montana decidió que su siguiente etapa pedía otra cosa: una casa pensada a su medida, pegada a otras dos viviendas cerca del centro. No la imaginó como algo temporal, sino como un hogar definitivo que con sus casi 250 m², tres habitaciones y dos baños resulta perfecta para que familia y amigos tengan sitio de sobra cuando vienen a visitarla.
La entrada, con su banco integrado y su gran ventanal, ya avisa de que se trata de un hogar pensado para sentirse acogido nada más llegar. Dentro, los techos altos y las vigas vistas conviven con una chimenea de piedra, mientras que la cocina apuesta por madera cálida y estanterías abiertas donde lucir objetos propios. En el salón, entre piezas nuevas, hay una antigua mecedora Stickley que le da al espacio ese contraste que tanto me gusta entre antiguo y moderno. En el dormitorio principal, paredes de madera pintada y un cabecero de hierro forjado; arriba, un rincón tranquilo con vistas a las montañas es su lugar favorito para hacer yoga. Fuera, un pequeño jardín con hoguera y huerto completa una casa pensada, sobre todo, para llenarse de gente.









Fotos Whitney Kamman – Arquitectura e Interiorismo: 45 Arch via Home Adore






