Soy una enamorada de mi tierra, Asturias y aunque a veces eche pestes en colores por el tiempo veraniego (añoro el CALOR!!), la verdad es que aquí se vive muy, muy bien. Los 365 días del año, para qué engañarnos. La ventaja de vivir en un lugar donde montaña y costa están tan próximas es que puedes esquiar a primera hora y bajar a dar un paseo a la orilla del mar por la tarde, o tomar el sol en la paradisíaca playa llanisca de Poo por la mañana y dormir en un refugio de montaña a los pies del Naranjo de Bulnes en el corazón de los Picos de Europa. Esto último, y de doblete, lo hice yo hace unos añitos


También puedes ir un domingo a hacer quad por los alrededores de Cangas de Onís para celebrar un cumple.
y al siguiente ir de excursión familiar al Cabo de Peñas, a visitar la exposición que hay en su faro,
a sacarse fotos junto a un tiburón que metía miedo. En fin, Gael, será mejor que esperes a que te salgan los 5 que te faltan para enseñarle los dientes a ese bicho.
a pasear junto a unos acantilados que sí que meten miedo de verdad (buenas noticias: al final hay un bar de los de toda la vida donde disfrutar tranquilamente de las vistas)
a recoger margaritas silvestres
y luego hacer un picnic en la playa de Verdicio, entre las dunas
Así que si aún no tienes destino para la Semana Santa, te animo a que vengas a conocer Asturias. Y como la cabra tira al monte (trabajé en la promoción turística de mi tierra unos añitos), estaré encantada de echarte un cable si al final de decides.
Fotos Vintage & Chic












