Hoy es un día en mi vida de esos que quedarán marcados en el calendario para siempre, como el primer trabajo, el primer beso, el primer parto. Y no porque vaya a publicar mi primer anuncio en una revista, que también, sino por otras cosas mías que van detrás y que hacen que esta foto sea tan sólo la punta de un iceberg, el fotograma de mucha actividad y de una cabeza en plena ebullición. Espero que la foto os guste, pero para ver el anuncio ya montado os animo a que leáis el próximo número de Atelier de principio a fin hasta dar con él.
Y ahora dejadme que os cuente un secretillo sobre la imagen. Para quien nunca se ha gustado en fotos y encima ya no se reconoce en ellas-cosas de la edad, supongo- Muel Fotógrafo ha sabido dar con la solución mágica para que esa persona de la foto «sea yo». Y lo ha hecho con mucha imaginación, interminables dosis de ingenio y talento y, ejem, mil y un horas de Photoshop. Ya os lo decía el viernes, no puedo estar más contenta con el resultado. ¡Que viva Photoshop!
