Este colorista rincón está en la gran casa londinense de Christine d’Ornano, ejecutiva de la firma Sisley. La verdad es que tanta concentración y mezcla de cosas bellas -la silla Luis XVI tapizada en piel amarilla sobre una base decapada en blanco, el chester celeste y esa magnífica lámpara de pie italiana de los años 50- son toda una declaración de principios.
Aquí podemos entrever una de mis piezas fetiche: el butacón Elda, en piel blanca, diseñado a mediados de los 60 por el genial italiano Joe Colombo.

En fin, una delicia para la vista y un lujo asiático un pisazo así en Notting Hill. Espero que la disfruten y la vivan como se merece una casa así.
Philipe Sinden para Elle Decor







