
Una profunda admiración, aderezada con unas gotitas de envidia sana. Eso es exactamente lo que me produce el impecable sentido estético y la capacidad de llenar de vida y belleza a simples espacios en blanco que posee la versátil interiorista española María Lladó. Basta con echar un vistazo a su trayectoria para darse cuenta que su trabajo no es fruto de un día, sino que está cimentado en conocimiento, viajes y una sólida formación. Y si sois asiduos de las revistas Nuevo Estilo o AD seguro que esta «Torre en el Putxet, Barcelona» o cualquiera de los otros proyectos de María publicados en su blog no os resultan ajenos. Yo la verdad es que no se con qué rincón quedarme

