Su propia creadora, la interiorista Jessica Helgerson denomina a esta oficina situada en un edificio de finales del s.XIX en Portland como la oficina gótica, así que no seré yo quien le lleve la contraria, pero aparte de ese arco ojival, a mí más que gótica me parece moderna, masculina, sobria, elegante, quizá con un punto inglés, al estilo smoking room. El punto focal, ese elemento que hace que este espacio pase del ¡guau! al ¡GUAU!!! es para mí sin duda es esa preciosa escultura de cristal del artista Andy Paiko que sirve de divisoria entre las dos partes de la mesa, habilitando así 4 zonas de trabajo. La mesa de reuniones es la redonda de la última foto. Las fotos son de Lincoln Barbour








