Hoy me he encontrado el estudio de mis sueños: suelos de madera, paredes y techos blancos, madera antigua, muebles vintage y nuevos mezclados, alguno de oficio y mucha luz natural. Pero no nos engañemos; con las cosas que yo hago, todo el día entre lijas y pinturas, esa sería la parte «bonita», la de presumir, la de sentarse tranquilamente a bloguear y ponerme a día con lecturas pendientes, a contestar mails, a pensar y escribir ¿me ponen otros, digamos, 100 m2 de taller tras esa preciosa puerta de doble hoja? El hogar de la interiorista y bloguera Anna Truelsen, propietaria de este espacio tan encantador. Carina Olander via Bolig Pluss




