Que sí, que estoy enganchadísima a todos esos programas de la tele donde despiezan y vuelven a dar vida a coches antiguos, clásicos, vintage, viejitos. Y soy especialmente adicta a Fast’n’loud. Para alguien como yo, que pasa olímpicamente de coches nuevos, modelos, marcas y demás -a mí con que un trasto me lleve de A a B con seguridad va que chuta-, reconozco que está siendo todo un descubrimiento ver cómo encuentran los vehículos y cómo los restauran, los modifican y los dejan listos para aguantar varias decenas de años más. Y aquí es donde entra este antiguo autobús, un Chevrolet Viking de 1959, completamente transformado de trasto-viejo-oxidado en una caravana con encanto en la que pasar fines de semana, vacaciones y recorrer medio mundo con muuucho encanto. El antes aquí con todos los detalles






