Una pareja con dos niños y un piso nuevo sobre el que la interiorista ha modificado los espacios creando una vivienda acogedora y atractiva. Una cocina abierta al salón y a la entrada y que hasta dispone de un pequeño rincón donde sentarse a estudiar o a trabajar. Todo en este espacio común está concentrado al máximo, y es que los metros no sobran… Sin duda, me quedo con esta entrada tan llamativa, un cubo de color verde oscuro que da la bienvenida al hogar.
Fotos: Sabine Serrad · Interiorismo: Camille Basse

















