Si las calles de París son bonitas, las fachadas, portales y edificios resultan ideales para pasear mirando hacia arriba, lo que se esconde tras cortinas y ventanales está claro que no se queda atrás. Cada día descubro un nuevo interiorista con proyectos en esta ciudad y cada día estoy más convencida que hay una especie de «estilo parisino». Este piso de 200m2 con sus suelos de madera en espiga, con su chimenea, sus techos altos y sus ventanales son otro ejemplo más de ello. No puede estar en ningún otro lugar. (Para ver más cocinas con brillos dorados, haz clic aquí)
Fotos: Yannick Labrousse · Interiorismo: Jaune Architecture










