
Editado: Si en lugar de pinturas acrílicas, como en este caso, prefieres usar alguna tipo chalk-paint o tiza, puedes saltarte el paso de la imprimación y -dicen- que también el del lijado :). El resto viene a ser prácticamente igual. Y si quieres un acabado más brillante y te decantas por una pintura tipo esmalte no tendrás que darle ningún acabado.
Me lo habéis pedido y yo soy una mandada, así que ahí va el tutorial de cómo he actualizado estas sillas en color turquesa. Ojo, como siempre os digo, hay mil formas de hacer las cosas y esta es la manera en las que las he hecho yo. Allá vamos:

1. Lo primero, destapizar las sillas para trabajar a gusto.
2. Las sillas tenían un barniz antiguo en mal estado y que incluía hasta gotas que habían chorreado =S. Las capas más gruesas las quité con decapante y lana de acero; en otras zonas fue suficiente el lijado. La idea es dejar la madera lo más limpia y lisa posible. Importante: se puede saltar este paso del lijado si se aplican imprimaciones o pinturas de tiza, aunque un poco de lija nunca viene mal para igualar. Conviene, en caso de no lijar, limpiar bien el mueble con algún disolvente para eliminar restos de grasa o suciedad.
3. Aplicar dos capas de imprimación blanca al agua con brocha. En mi caso, alisé con rodillo de lacar (me gusta que la superficie se vea lo más lisa posible). Dejé secar bien entre capas y lijé muy por encima donde era necesario.
4. Una vez seca la imprimación (en función del fabricante, puede llevar unas 6 horas para repintado), pintamos. A veces, y según el tono, es necesario echar hasta 4 ó 5 capas… Siempre con brocha y rodillo y muy extendida (a mí me gusta hacerlo así, pero cada maestrillo…). Último lijado para dejarlas perfectas.
5. Rematar el acabado con una cera de color natural (incolora) o amarilla. Sacar brillo con unas medias de nylon usadas. Puedes aplicar algún barniz incoloro si lo prefieres en lugar de la cera
6. Para rematar las sillas, elegí una tela con vuestra ayuda a través de facebook ;). En este caso, unas rayas multicolores.
7. Se las mandé al tapicero.
8. A presumir. Y a compartir.
Este es el proceso que seguí para pintar estas sillas en color turquesa (por cierto, puedes verlas en su nuevo hogar en este enlace), pero puedes seguir el mismo proceso para pintar muebles de colores. Si quieres ver cómo pintar una mesita de color, no tienes más que hacer clic aquí
Fotos: Bazar Vintage & Chic
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