Hace un par de noches, zapeando en la tele, rendida y con ganas de desconectar, di con una peli empezada en la que salía Keira Knightley. Ni idea de su título. Nada. Pronto apareció el coprotagonista de la Knightley, un actor desconocido para mí, con un vozarrón de meter miedo y una mirada fascinante. La historia me enganchó sobre la marcha. Ni parpadear, vaya.
Una historia de AMOR de esas que hacen que tu corazón duplique su tamaño y no puedas dejar de suspirar hasta que se pasan los efectos de la anestesia. Nada ñoña, pero sí muy romántica. A la mañana siguiente me fui corriendo al «rincón de los DVDs» y allí estaba la peli original, ¡¡en inglés!!. Era Orgullo y Prejuicio –Pride & Prejudice– de 2005, basada en la novela de Jane Austen.
Así que después de haberla visto al menos 3 veces -vale, mientras trabajo en cosas del taller, que una anda como anda de tiempo.-, de haber repetido las principales escenas al menos 8 o 10 veces cada una, de haber descubierto en Youtube el final alternativo* para el mercado norteamericano (sí, alucinante, les hicieron un final dulzón solo para ellos), de haber devorado un montón de escenas de la versión de la BBC de 1995 con Colin Firth en el papel de Mr. Darcy, y de no perdonarme el no haber leído nunca nada de Jane Austen, yo que me tragué Madame Bovary, la Dama de las Camelias y no recuerdo qué otra más, sin inmutarme y de una sentada, me he ido al Amazon y acabo de hacer un pedido del DVD editado por la BBC con 4 series basadas en novelas de Jane Austen y ¿toda? su bibliografía en inglés.
Y como regalo de fin de semana, ahí va mi escena favorita de la película. Queridas lectoras, el paseo campo a través del protagonista. Podéis haced clic AQUÍ para verla, que no se puede subir a blogger. Eso sí, si aún no habéis visto la peli, cuidado, es justo del final y os desvelará cómo termina.

