Apliques dorados con espigas en un piso perfecto en Barcelona x Mengíbar Blanco

Descubre este piso en Barcelona diseñado por Mengíbar Blanco y publicado en la revista El Mueble, donde los apliques dorados con motivos de espigas de Vintage&Chic aportan elegancia y estilo a la decoración.

Mies van der Rohe. El Pabellón Alemán Expo Barcelona 1929

Croquis Pabellón Alemán Expo Barcelona. 1929 
Si empezamos con un genio, continuamos con otro. Ludwig Mies van der Rohe es una de las figuras más importantes de la arquitectura del siglo XX. Nació el 25 de abril de 1886 en la ciudad de Aquisgrán (Alemania). Desarrolló un estilo arquitectónico basado en técnicas estructurales avanzadas, diseños innovadores con acero y vidrio. En 1912 abrió su propio despacho en Berlín. En 1930 comenzó a dirigir la Bauhaus de Dessau hasta que se cerró en 1933. La evolución de los acontecimientos en Alemania le obligó a emigrar a Estados Unidos en 1937. El 17 de agosto de 1969 murió en Chicago.

“El trabajo de Barcelona fue un instante luminoso en mi vida” 
El pabellón alemán fue construido en Barcelona en 1929, con motivo de la celebración de la Exposición Internacional. En esta obra se puede observar claramente el “espíritu nuevo ó esprit nouveau”: con su estructura liviana de pilares de acero, planta libre, disgregación de la dualidad entre interior y exterior, disolución de los límites del edificio y el innovador diseño del mobiliario. Tras la clausura de la exposición, en 1930, el Pabellón tuvo que ser desmontado. Pero debido al gran interés que generó la obra y su posterior reconocimiento, fue considerada la necesidad de su reconstrucción. El nuevo edificio se inauguró en su ubicación original en 1986.

El Pabellón se concibió como un recinto de modestas dimensiones y refinados materiales. Vidrio, acero y cuatro clases de mármol estaban destinados a albergar la recepción oficial presidida por el rey Alfonso XIII junto a las autoridades alemanas. Mies hablando de esta obra comentó años más tarde: “…Como se sabe, había diecisiete grandes edificios generales, verdaderos palacios, proyectados para la exposición. Cuando los representantes del gobierno alemán tuvieron conocimiento de que Francia e Inglaterra construírían pabellones nacionales aparte entonces decidieron construir uno también. Cuando les pregunté cuál era el propósito, contestaron: no lo sabemos, simplemente construya un pabellón, pero que no tenga demasiado vidrio.” (Mies van der Rohe, El proyecto como revelación del lugar. Autora: Cristina Gastón Guirao).

Casa en Pompeya. Patio interior y planta.
La disposición de la típica casa pompeyana se convierte en musa de inspiración para la arquitectura de Mies: mira hacia el interior (emplea muros en su perímetro), estructuras ortogonales (muros y líneas perpendiculares entre sí), grandes espacios y recintos de entrada, el patio (atrium) como elemento protagonista, que ventila, ilumina y conecta, permite la relación visual y espacial entre las partes del edificio y destaca el carácter simbólico del mobiliario (el altar).

El pabellón se levanta sobre un plano rectangular horizontal recubierto en mármol travertino, que además de ser el soporte del mismo, lo aleja de la cercanía inmediata de la calle. Sobre el basamento se desarrolla una composición basada en una retícula regular de ocho columnas. El Pabellón define sus espacios mediante el juego ortogonal de planos desplazados, los muros se disponen de tal modo que generan una absoluta fluidez espacial al interior del edificio.

Patio delantero y estanque
El patio más grande es la zona de acceso. Ahí se encuentra un espejo de agua cuyo fondo está cubierto con gravilla. Existe una relación interesante entre la opacidad de los muros, el reflejo del agua y la transparencia del borde del pabellón. Una esquina en que predomina el vacío y la transparencia marca el ingreso al edificio. El espacio edificado se compone de tres recintos (un patio de recepción, un núcleo edificado y un patio trasero) que se determinan a través de planos de muros de distintos materiales y vistas controladas a través de transparencias, opacidades, solapes y vacíos. Aquí entran en relación los nobles materiales utilizados, vidrio, acero, y cuatro tipos de mármol que recubren la armazón metálica del edificio: travertino romano, mármol alpino verde, mármol antiguo verde de Grecia y ónice dorado de las montañas Atlas, en África. Una pureza de formas casi minimalista caracteriza su disposición y diseño.

“Las conversaciones sobre el propósito de la exposición concluyeron con la decisión de hacer una sala representativa, sin función específica. No se mostraría nada. Pero naturalmente incorporamos algunos elementos de mobiliario. Finalmente acabaríamos diseñando la silla de Barcelona, y algunos taburetes. A decir verdad nadie los utilizó, ni siquiera durante la ceremonia de inauguración.” (Mies van der Rohe, El proyecto como revelación del lugar).

Sala principal. Muro de ónice a la derecha. 
Mies contó la siguiente anécdota en cuanto al empleo de uno de los materiales más singulares de esta obra: “Visité una empresa de Hamburgo especializada en mármoles y pregunté: -Oigan, ¿no tienen nada más, algo realmente bonito?- Tenía en mente aquella pared exenta. -Bueno sí, tenemos un bloque de ónice muy grande, pero está vendido-, contestaron. Querían hacer con él unos jarrones para un barco. Solicité verlo y enseguida exclamaron: -no, no, no, imposible, por favor no toque usted esa pieza maravillosa-. Dije –Denme un martillo y les enseñaré lo que solíamos hacer en mi casa-. A regañadientes me lo trajeron, no sin curiosidad por ver si quería desconchar una punta. No fue así; golpeé con fuerza justo en medio y se desprendió una lámina del tamaño de mi mano. -Vayan ahora y pulan esto para que pueda verlo-. Y tal y como explico decidí emplear el ónice. Fijamos el precio y compramos la piedra”. (Mies van der Rohe, El proyecto como revelación del lugar).


Techos y muros se prolongan, continúan. 
El muro de ónice articula el recorrido interior del pabellón. Es el elemento central. Los espacios no están cerrados, es un conjunto fluido que interconecta. No existe interior y exterior. Se emplea el mismo material dentro y fuera, el mismo techo, los mismos muros. En la sala la alfombra delimita el perímetro de la estancia.

Escultura El Amanecer. Autor Georg Kolbe.
Está situada en una esquina del patio trasero, en un punto donde no solamente se refleja en el agua sino también en el mármol y en los cristales, dando la sensación de que se multiplica en el espacio y sus líneas curvas contrastan con la pureza geométrica del edificio.

Y cerramos la entrada de hoy con un diseño icónico: la Silla Barcelona. “Esta silla me costó más que el pabellón” (Mies van der Rohe). Diseñada en 1928 por Mies y su compañera Lilly Reich, esta silla fue creada como mobiliario exclusivo del pabellón. Está inspirada en las sillas plegables y los apoyapiés en forma de X de los faraones egipcios. El diseño original consistía en patas atornilladas en forma de X y un cojín de piel de color marfil. Luego, en 1950, Mies rediseñó la silla haciendo uso de nuevos materiales, como el acero inoxidable y sustituyó los tornillos por soldaduras. Con esto, se deja el marco de una sola pieza de metal, generando un diseño de líneas simples y limpias, tal como se conoce hoy en día, editada por Knoll.

Texto : J. Ramón Blanco
Fotos: 1. ¿? 2. via 3. Dezeen 4. ¿? 5. via 6. 7. 8. 9. via flickr 10. via 11. via

5 comentarios

  1. 22 julio 2011

    Precioso!!! Pero me parece que hay demasiado ladrillo y poco verde.

  2. Anónimo
    22 julio 2011

    Que grandísima entrada. Me puedo pasar horas y horas en el pabellón de Mies y no me canso. Es una de las visitas obligadas cuando voy a Barcelona. Como se puede hacer tanto con tan poco. Hasta las juntas entre materiales son interesantes.
    Felicidades
    Vir

  3. 23 julio 2011

    Gracias por acercarnos figuras como la de Mies Van der Rohe y adentrarnos de un modo totalmente distinto en su obra.

    Un abarazo.

  4. 24 julio 2011

    Gracias por estas pequenas lecciones. Me gatillan a recordar lo ya aprendido y realmente son muy buenas. Gracias.





Te recuerdo que está activada la MODERACIÓN de comentarios, única manera de librarnos de spam y trolls, así que es posible que tu comentario no sea publicado de forma inminente y tengas que ESPERAR UN POCO PARA VERLO. ¡Gracias por tu paciencia!