Está claro: a Raquel A. Lara le gusta tomarse las cosas muy en serio. Tan en serio que es capaz de darle una vuelta de rosca de hasta 180º a esa aparente seriedad y con su desbordante talento e imaginación, arrancarnos una sonrisa obra a obra. Irónica, provocadora y maestra con los pinceles, yo estoy literalmente embobada con su trabajo. Si es que hasta los título de cada obra tiene su aquél
Sin duda, para Raquel, la deformación es y puede ser bella.












