
Cuando ayer recibí la foto de la bebetona Marina durmiendo plácidamente sobre una mesita que había salido de mi taller se me puso la piel de gallina de puritita felicidad. He tenido la suerte de ver a mis «niñas», en escaparates maravillosos, en sesiones fotográficas, en catálogos de ropa y hasta en series de televisión, pero de todas las fotos que he visto, esta es sin duda la más especial. Para mí tiene magia. Y nada más verla me acordé de los cariñosos mensajes enviados por esas clientas que encontraron también en el Bazar Vintage & Chic esa pieza especial y con historia para los dormitorios de sus hijas, donde me cuentan las caritas que pusieron cuando las vieron, niñas pequeñas que duermen felices cada noche al lado de su viejita mesilla de noche. Perdonadme el momento empalagoso, pero es que casi se me cae ayer la lagrimita, qué queréis que os diga.

Así que para cerrar, ahí van algunas de estas antiguas mesillas de noche pintadas de rosa.