¿Ves? Esto es lo que pasa cuando tienes que buscar un título que al final no sabes muy bien cómo resumir todo lo que ves en las fotos. Pero como ya no estamos en el título, toca desquitarse. Por dónde empezar… ¿por ese precioso sofa en color rosa palo?¿por los techos de madera pintados de blanco?¿por el dormitorio infantil de morirse de bonito con sus cojines, el elefante tamaño bebé-elefante-escala-natural, la alfombra marroquí?¿y qué decir la gran mesa de madera de comedor con sus sillas de colores? Quizá podría hablaros también de los grandes ventanales, que esto es Copenhague y no están las latitudes como para desperdiciar ni una brizna de luz natural. Ya me estoy imaginando la cocina, los baños, el dormitorio principal. Si os gustan ver casas «reales» como estas, tan reales como la vida misma, con juguetes atravesados, libros desordenados, cuadros que cojean y vida por las cuatro esquinas, os recomiendo que visitéis el apartado interiores de la revista/web francesa Milk. Es una absoluta delicia. Las fotos son de Louise Desrosiers via








