Hoy viernes, toca la segunda entrega de nuestros momentos de vacaciones por la Costa Brava de principios de Julio. No han pasado ni dos semanas desde que regresamos y ya es casi como si nunca me hubiera ido, pero aún así me siento muy afortunada de haber por fin conocido Cadaqués, un pueblo que me imaginaba increíble y superó mis expectativas, y Portlligat, el refugio del universal Dalí. Hoy me apetecía traer algo de luz mediterránea a V&C para mitigar un poco la tristeza que arrastro y que creo que embarga estos días a la sociedad española. Espero que os gusten sus maravillosas calas de aguas cristalinas, ese cielo azul-cielo-de-verdad y ese Mediterráneo que cada día me atrae más y más.
Lo que veis al fondo es la casa de Dalí en Portlligat.







