
Esta es una de esas casas perfectas llenas de armonía, con una paleta de colores perfectamente estudiada, llena de detalles. Una gran casa pintada de blanco, forrada de espejos y decorada en tonos neutros con toques de color negro y unas lámparas de techo de quitar el sentido. Lo que capturó mi atención en milésimas de segundo fue la gran araña metálica de color cobre de la primera foto. Una pieza grande, llamativa e imponente que de forma mágica se integra en el conjunto y aporta su belleza pero sin estridencias. Maestría de un ojo entrenado, el de la dueña de ese espacio, la interiorista Tobi Tobin. Vista en House Beautiful










