Según lo que he podido leer, FASE fue ¿la única? fábrica de lámparas española que cruzó fronteras con sus diseños allá por los años 60 y 70. De hecho, son las únicas lámparas Made-in-Spain que me encuentro en trabajos de interioristas internacionales (si alguien sabe de alguna más, que por favor me diga; soy toda oídos…). Tienen una calidad fantástica -metales, cromados, maderas y partes eléctricas de primera- y unos diseños que han aprobado con sobresaliente el paso de los años y las modas.


Y como hace tiempo que ando detrás de una lámpara FASE, os podéis imaginar mi sorpresa cuando, acompañando a una amiga a ver una casa antigua que recibió en herencia y en la que no vive, nos encontramos, nada más entrar, con la lámpara que veis aquí. Allí estaba ella: sucia, con miles de puntos de óxido y cubierta de polvo y telarañas, pero reclamando que alguien la sacara de aquel lugar y le prestara la atención que merece. La llevamos a mi casa y aquí le di los primeros cuidados: agua tibia, lana de acero ooo y revisión del cableado. Estoy muy contenta de cómo ha quedado. Y por cierto, con todo el dolor de mi corazón, su dueña ya puede pasar a recogerla cuando quiera….;)

Fotos del ANTES



Y si no podéis resistiros a tener vuestra propia lámpara Fase en casa, no dejéis de visitar la tienda de
Vintage & Chic…