Una vivienda de nueva construcción, pensada para llenarse de familia, donde una mecedora Stickley antigua le da todo el contraste a la decoración.
Nuestra cocina vestida de naranja y verde

Esta es nuestra cocina. Dejamos casi todas las paredes sin azulejar, salvo la zona de la encimera, con la idea de pintarlas en un color pistacho claro que reflejara bien la luz. Al final, con dos peques en casa, y tras un par de cola-caos en la pared, nos decidimos a colocar un papel vinílico lavable en la zona de la mesa (un rollo de 10m. aprox. 35€), pero sólo hasta 1,75 de altura, y dejar la parte superior libre para colgar algunos cuadros.



Genial! gracias por compartirla
Me encanta que pongas cosas de tu casa!!!
Vale, vale, seguiré entonces contando cosillas para que critiquéis «cariñosamente»…
qué bonita cocina! las silals me parecne un hallazgo!
oye, y el blog de shopping solo para invitados, de qué va? se puede mirar? besos
hola Señorita Puri! muy observadora… está en fase de pruebas y por eso está como «para invitados». En cuanto esté visible pondré un enlace desde este blog.
Me he quedao muerta con las sillas…a veces es mejor ser mañosa que tener la cartera llena de billetes.
Mencanta tu cocina!
Great looking and the images are totally professional looking. I thought it was a magazine!
Mikimono, respira, respira, que tampoco es para tanto. Como ves, lo que te ahorras en la estructura te lo gastas en el tapizado, pero al final tengo las sillas «customizadas» más bonitas del mundo -para mí, claro está-.
Maryam, thanks for your comment! So lovely!
PERO SI SON LAS SILLAS DE LA COCINA DE MIS PADRES!!
ADEMÁS DE PRECIOSAS SON COMODÍSIMAS
ESTOY ENGANCHADÍSIMA A TU BLOG, NO TE DEJO MÁS COMENTARIOS PORQUE LA IMPACIENCIA POR VER LO SIGUIENTE NO ME DEJA, PERO AL VER LAS SILLAS NO HE PODIDO…