Esta mañana me ha dado por sacar algunas fotos por casa y me apetecía compartirlas. Por fin he puesto orden en la entrada, quitado el antiguo zapatero que llevaba un trote que para qué, con dos niños aporreándolo casi con saña varias veces al día y colocado otro casi idéntico, pero mucho mejor, también de Ikea.
Aquí podéis ver el cuadro de Begmont que os enseñaba ayer de mis compras del sábado. De momento se queda ahí esperando a ir completando poco a poco con otras piezas.
Y esta es la zona del comedor donde, como véis, faltan esos cuadros y LA alfombra. Y digo LA porque quiero algo muy especial y no se si esperar a que mis hijos crezcan un poco más para lanzarme por algo delicado o volver al kilim
Rosenthal. Una debilidad.
Y ayer me dio por reorganizar mínimamente este rincón de fotos familiares. Pero creo que voy a darle otra vuelta más y es que no me convencen tantos colores juntos. Sí, ya sé que mejor todo en blanco o todo en negro, pero la mayoría están enmarcadas por profesionales y me da pena tirar los marcos. Ah, y sí, la del retrato soy yo y la cadena de la izquierda sujeta esto
Y estas son algunas de las ilustraciones, acuarelas, litografías que voy poco a poco reuniendo para crear una galería de arte y sabiduría en alguna pared de casa, que aún hay sitio.





