Hoy quería acercarte a descubrir en el taller-joyería que la joyera asturiana Mariana Alvarez-Hornia, una mujer joven, creativa y con manos de oro (qué bien traído ¿eh? ;)) a la que conocí hace años en un mercado navideño en Oviedo y cuyas creaciones recuerdo me dejaron boquiabierta. Especialidad suya son esas asturianinos en distintos formatos. Me encanta su forma de mezclar piedras naturales, metales preciosos y materiales como porcelana en sus collares, pendientes, broches, colgantes, pulseras… Hacía tiempo que tenía ganas de encargarle alguna pieza, así que ayer me fui hasta Arriondas a conocer su coquetísimo espacio y a dejarle una esmeralda que llegó a mis manos hace unos días para que me haga con ella una sortija. Ganas de ver el resultado final. Y ya puestos, quería mostrarte cómo a veces, con unos pocos metros y mucho gusto y alguna preciosa vitrina familiar y un espejo dorado de mi tienda bonita, puedes crear un espacio acogedor, femenino, elegante y personal. Deseando estoy ver el resultado de mi encargo. De momento te invito a que la conozcas.
Fotos: Leticia Blanco














