Aunque futuristas y retro sea per se un oxímoron, este baño decorado en tonos pastel con un protagonismo destacado de color rosa, me recuerda a la visión futurista de muchas películas de los años 60/70, con sus curvas y su diseño tan original. El interiorismo es de la firma británica Owl Design, con fotos de […]
Bicromatismo. Una de rosa y gris y de cosas (y palabras) que no existen.
Creo que nada de lo que vemos en las imágenes existe y te confieso que eso me provoca una cierta desazón. Que haya programas informáticos y gente con el suficiente talento a los mandos de esas naves capaces de hacernos ver lo que no hay y creer lo que no es, por un lado me fascina y por el otro me asusta. Dejando de lado cómo me siento, aquí tienes un ejemplo clarísimo de la gran afinidad que une a los colores rosa y gris. No cualquier rosa y desde luego no cualquier gris. De la cocina al salón, del dormitorio al baño, pero sobre todo en el pasillo y en la entrada. Elegante, sobrio, sofisticado, sereno. Ah, que dice la RAE que Bicromatismo no existe. Bueno, ese vestidor tampoco y ahí lo tienes, así que me vas a permitir el título con falta porque el espacio lo merece ¿no crees?





