Una casa de estilo rústico en Montana y una antigua mecedora Stickley

Una vivienda de nueva construcción, pensada para llenarse de familia, donde una mecedora Stickley antigua le da todo el contraste a la decoración.

25 m2 en Burdeos. O de una de Haussmann

25 m2 cuadrados pueden parecer muy poco espacio para vivir, pero cuando se amplía el foco y estamos hablando de techos de 3,5 metros de altura, molduras, suelos y carpintería originales del XIX en un edificio Haussmanniano (de los de verdad, que al parecer el barón Haussmann, antes de darle la vuelta a la arquitectura y fisonomía de París, había vivido en Burdeos) en el centro más centro de esta ciudad, una de las más caras de todo Francia desde hace años, esos 25 m2 adquieren un nuevo sentido. Y más cuando sabes que la propietaria de esta pequeña vivienda es una estudiante a punto de empezar su trayectoria laboral como emprendedora y este será también su lugar de trabajo. Al final tienes una foto del antes y un enlace para que descubras todos los detalles de esta reforma. Toca, eso sí, desempolvar el francés :)

Una vivienda – estudio en Brooklyn vestida con tonos neutros

65 m2 aprovechados al máximo en este piso en Brooklyn de decoración atractiva, actual y tranquila , salvo por el rojo de las ventanas que añaden un contrapunto perfecto a la paleta de crudos, beiges y tostados de esta vivienda-estudio de la joven interiorista californiana Carly Lisnow. Con un montón de piezas antiguas y vintage encontradas aquí y allá, quizá lo más llamativo de este piso tan bien pensado es cómo usa muestras de madera, azulejos y piedras naturales que usa a diario en su trabajo como un elemento decorativo más.

Magia vintage y un patio con luces de verbena en pleno París. O una de Sézane.

A mí me dicen Sézane y lo primero en lo que pienso es en prendas en tonos tierra, pantalones de pana, camisas de algodón estampadas con florecillas y quizá alguna chaqueta de lana de aires retro. He estado en varias de sus tiendas parisinas tanto en verano como en invierno y creo que ya soy capaz de identificar las prendas «Sézane» en cuanto veo a una francesa llevarlas con ese aire tan indiferente-casual-chic que ellas saben darles. Yo no soy très sézane en mi estilo de vestir, pero después de ver el hogar parisino de su fundadora, situado en el corazón del distrito 7 en la rive gauche, me declaro fan número uno de su estilo decorativo. Desde ese rincón en esquina con el banco hecho a medida con acceso directo al jardín, pasando por el minúsculo despacho con la araña de techo antigua ¿¿sin electrificar!!??, todo me parece una delicia. Una vivienda de dos alturas con jardín privado en un edificio del s. XIX que llevaba 70 años sin tocar y del que han aprovechado todo lo aprovechable y actualizado lo necesario. Más encanto y charme, c’est impossible. Y la idea de agrandar la cocina con una pared panelada de espejos, una de las mejores ideas que he visto en mucho tiempo…

¿De verdad esto es una cocina?? Me la pido.

Me gusta cuando algo me sorprende, como si fuera un truco de magia. Porque, espera… ¿qué hacen esos fogones ahí?¿Esto es una campana extractora?¿Un fregadero? ¿Cómoooorr? Pues eso, una genialidad de esas que me guardo por si algún día me da por arriesgar, antiguo suelo de madera incluido y alfombra marroquí, bien entendu.

Barcelona. Molduras maravillosas y lámparas de diseño.

Un piso de 90m2 pensado como un refugio en el centro de Barcelona para una afortunada barcelonesa, quien, con sus hijos, vive fuera de la ciudad pero van a menudo a visitar a su familia y amistades. Yo me quedo con todo, tremendas molduras de escayola y suelos de madera increíbles, pero he de reconocer que la selección de lámparas de diseño me tiene abrumada, empezando por la Bohemia de Marset que se descuelga sobre la mesa del comedor, la Moooi de Meshmatics del dormitorio o la Vertigo de Constance Guisset en el dormitorio infantil. Maravilla.

Han hablado de VINTAGE&CHIC