Descubre este piso en Barcelona diseñado por Mengíbar Blanco y publicado en la revista El Mueble, donde los apliques dorados con motivos de espigas de Vintage&Chic aportan elegancia y estilo a la decoración.
Baños con un toque masculino. Sobriedad y elegancia
No soy yo muy dada a poner etiquetas a las cosas, a los estilos, a la gente. Carezco de esa vena periodística que busca siempre un buen titular, pero a veces no tengo más remedio que simplificar más de lo que quisiera para poner títulos a las entradas del blog. Y hoy es una de esas veces. «Baños masculinos».
Fotos 1. via Desire to Inspire 2. Robyn Karp Interiors 3. Casa de la modelo Nieves Alvarez 4. David Kaplan 5. Inspace Locations 6. Apartment Therapy
Harlequin. Papeles pintados y textiles coordinados para niños
En casa hay dos habitaciones infantiles: una en tonos rosa, blanco y verde y otra con clara predominancia del azul y toques de color naranja. «Una para cada uno y tira millas», pensamos. Pero Adriana (3) y Gael (6) prefieren dormir en la misma habitación porque así la juerga nocturna dura un poco más. Total que, después de tener ambos dormitorios casi listos – ya, ya sé que con niños eso nunca sucede del todo-, estamos otra vuelta a empezar. Ahora tendremos la habitación de dormir y estudiar y la habitación de jugar. ¿Aguantará mucho esta nueva moda. Así que aquí estoy rescatando imágenes que en su día utilicé, como estas de la firma Harlequin, que hicieron que me cayera rendida a los pies del diseño superior para la habitación de Gael, después de hartarme a ver osos, ositos, osazos, balones de futbol y, como mucho, algún dinosaurio (ja, ja, yo de aquella no sabía ni qué era un blog, así que como para buscar inspiración en ellos). Al final sólo compré el papel y una cenefa con ese dibujo y aprovechar así los maravillosos textiles de Ikea que van con todo.
1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. Harlequin Wallpapers 8. Vintage & Chic
Belleza robada . Una antigua baldosa hidráulica.

De cuando a las viajas cosas bellas les roban la posibilidad de seguir ahí tan sólo por eso, por viejas y de cuando resulta más fácil tirar que recuperar. Y gracias a ese obrero anónimo que, extrañado de ver a alguien sacar fotos a unos escombros, se acercó y amablemente me ayudó a «rescatar» una de aquellas baldosas hidráulicas que os enseño tal cuál, aún sin limpiar. Seguro que si le ven, encima le echan una buena bronca




















