No. Ayer no fue un buen día.

Ayer casi no publico en Vintage & Chic y lo que publiqué fue toda una declaración de intenciones. Fondo negro. No pasó nada en concreto que pusiera mi vida patas arriba, ningún evento extraordinario, pero ese cansancio que llevo acumulado tras estos últimos años de buen ritmo, de poco descanso, de intenso trabajo, me pasó factura así, de golpe, en forma de desgana total, de malestar físico, casi de enfado. Reconozco que hasta alguna lagrimita de impotencia se me escapó sin yo quererlo. Llevaba avisando un tiempo, algunas semanas: días de esos en los que no te apetece escribir, fotografiar o pintar y te pones a tocar la guitarra en “horario laboral”, que dejas ese mueble para más tarde, el encargo para la próxima semana, que te dices a tí misma que retomas Love Notes ya sí o sí. Días que dejas que el correo se acumule…  que mañana ya me levanto con más ganas y me pongo. Yo, que siempre he sido pim-pam-fuego. Mal asunto.

Y es que aunque una ya tiene coraza, mano izquierda, energías abundantes y espaldas anchas, también se cansa de cosas cansinas. Se harta de recibir decenas de mails cada semana con cosas que no tienen ningún sentido para quien los recibe (y afortunadamente son los menos), de que la llamen al móvil para asegurarse que los ha recibido bien o para venderle cosas un domingo a las 10 y media de la noche*, de que le pidan de frente y por derecho información logística que ha costado mucho esfuerzo, tiempo y dinero conseguir. Se cansa de que le dejen comentarios en sus redes sociales del estilo “uy, fíjate que justo ese mueble/lámpara lo vendo yo también. Pasaos por mi blog/tienda/instagram”, “yo te sigo, sígueme…porqué no me sigues si yo te sigo”, de que le inunden el buzón con notas de prensa de temas que no le interesan nada y newsletters a las que no se ha suscrito, encabezadas casi siempre con un infalible “Querido Vintageandchic”. Con un par. Agota ver la enésima copia (qué genial que la gente se busque la vida, pero es que hay casos de vergüenza ajena**). Harta de que en algunos casos hasta la llamen a una en tono recriminatorio para pedirle una explicación a una falta de respuesta o asistencia a algún acto (no confirmada, claro está). Incluso en inglés, que me ha pasado. With a pair. Qué queréis, hay días en las que a una le apetece que la mimen un poquito más y le digan un “nena, tú vales mucho” (© la genial Lucía) o un “chica, AHORA estás mucho mejor que la Zellweger***”. 

Ayer fue uno de esos días. Que sí, que tendremos muchos lectores, gente increíble y generosa que nos sigue con un cariño inmerecido seguro por nuestra parte, pero aquí estamos, como Gary Cooper, sol@s frente al peligro, día a día, en la soledad de nuestros proyectos, tirando p’alante con ganas y humildad y cuadrando nuestros quehaceres como mejor sabemos, unos días con la moral intacta y otros… pues otros días no tanto. (Y aquí he pasado al plural porque estoy pensando en otras blogueras españolas, algunas recientes mamás y emprendedoras en solitario como yo, a las que quiero y admiro, que alguna vez han compartido experiencias similares en sus blogs y a las que por cierto pondría sendos monumentos. Ellas ya saben quiénes son)
Habrá quienes pensarán, de entre la gente cuyas acciones describía dos párrafos más arriba, que una camina a 3 palmos del suelo, las cosas feas resbalan y que a estas alturas es millonaria gracias al 2.0. Les disculpo porque quizá no sean conscientes que detrás de cada mueble, palabra encontrada, detalle fotografiado, mail contestado y llamada atendida estoy yo y solo yo, pero hoy necesito aclararlo ya. Aclarar que una es bloguera, tendera, curranta y emprendedora que trabaja en solitario y que intenta jugar limpio. Dejar bien claro que las copias duelen, el spam es un consumidor innecesario de tiempo y energías y que las malas jugadas lo son. No todas lo mismo, pero siempre un poco. Y desde aquí pide, reclama más bien, tras años de silencio y por pura higiene mental, un trato similar. No spam, no comentarios fuera de sitio, no mails sin sentido, no sinsentidos en general.

Quienes me conocen y tienen encasillada en el “me gusta” saben que no peco de divismo, que soy una persona cordial, con talante (firmaba tener la mitad de talento que de lo anterior), sencilla en el trato y como cada uno, compleja en lo suyo. Que no voy de nada, vaya. Para los que me juzgan con el pulgar hacia abajo no hace falta que diga más, supongo.

Pues hoy a todos, pena para unos, regocijo para otros, os digo que ayer y algunos días más no fueron un buen día.

Que me conozco. Que hay veces que me apetece cerrar el chiringuito y cambiar de tercio. Tirar los 6 años y medio de trabajo con la ayuda de un botón virtual que reza “delete blog”. Ayer fue uno de esos. Quizá porque en mi casa y en mi día a día están planteándose cambios importantes (buenos, no asustarse) y esta gran ola que se avecina me pilla con las fuerzas mermadas. Quizá porque soy demasiado exigente conmigo misma y no me gusta ver cómo me flaquean las fuerzas de unas semanas para acá. Quizá porque necesito un cambio. Quizá porque lo único que necesito son unas vacaciones. ¿Será sólo eso?

No, ayer no fue un buen día. Pero hoy ya es jue-rnes y la energía y las ganas las recupero yo como que me llamo LeticiaconC. Y quizá hasta puede que me tome unas vacaciones en plena campaña pre-navideña, que puestos a ser sinceros, a mí la Navidad, ni fú ni fá.

Que sepáis que días como el de ayer, días como el hoy, palabras amigas son medicina.

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Y por supuesto, gracias por leer este rollísimo hasta el final. Mañana vuelvo con un post “normal”. Palabrita.

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Por llamadas estrelladas:

* Si tienes una tienda online pequeñita seguro que no estás preguntándote qué narices hago yo con el móvil encendido un domingo por la noche. Si es que además es mi único móvil…
** No, que no estoy paranoica, que no. Que es que me avisáis vosotr@s porque flipáis en colores. Y a continuación flipo yo, claro.
*** Ah, sí, Renée y yo somos quintas. En realidad ella me saca unos gigantes 4 meses y 18 días, que los he contado. Siguiendo sus pasos me tocaría retoque para el próximo marzo. Aunque mejor no, que creo que me echan de casa.

Would you mind to use the translator today? I’m just too tired to do it myself … :)