









Efectivamente, es una broma. No se trata de un castillo español en mitad de la ciudad de Nueva York, pero ¿a que lo parece? Fijaros en los grandes cortinajes y los tapizados de terciopelo rojo, verdes y azules, las butacas y mesas, la gran lámpara en la zona del bar, las alfombras, la chimenea… parece una puesta en escena para representar una obra de Lope o Cervantes pero con detalles magníficos para romper tanta sobriedad, como el suelo de damero, el gran candelabro veneciano de la entrada, el ¿Picasso??? que adorna la chimenea o esa chaquetilla de luces en color oro que quita el sentido. Sofisticación y glamour como pocas veces se puede contemplar. Todas las fotos son del Gramercy Park Hotel de Nueva York. Puedes ver más fotos AQUÍ.