
No me importaría vivir en Londres. Adoro esa ciudad, su vida diurna y nocturna, sus tiendas, su bullicio, sus mercadillos, sus zonas verdes. Aunque definitivamente detesto su clima y creo que no sería capaz de soportar cielos plomizos durante 10 meses al año (y mira que yo vivo en Asturias Nevertheless, he de reconocer que si me dicen que esta sería mi residencia para una larga estancia empezaría ya mismo a hacer las maletas.
Pero si hasta los cabeceros llevan las iniciales de mis hijos. ¿Será una señal?
No, qué va. La señal está aquí. En «mi» vestidor.
Pues sí, no me importaría venir a vivir a esta casa. A esta o a la mayoría de las que ofrece 1st Option






