La expresión anglosajona de «hacer una tormenta en una taza de té» (making a storm in a tea cup), viene a ser nuestro equivalente de «ahogarse en un vaso de agua». El equipo formado por el artista Martin Smith y el ingeniero Nick Regan, ambos ingleses, crea a través de su empresa Laikingland, objetos o juguetes preciosistas y delicados que se sirven de la energía cinética para sorprendernos. Daría lo que fuera por una de estas tazas-tormenta hechas en porcelana fina de Delft pintadas a mano una a una.


