Si un objeto es nuevo no puede ser vintage
Empezaré diciendo que yo pronuncio vintage igual que pronuncio garaje, es decir, Vin-ta-ge. Si aún así te quedan ganas de que te cuente más, allá vamos. Y este es un post un poco especial, porque ponerse a contar «qué es esto del vintage» después de llamar a tu blog «Vintage & Chic» en abril de 2008 y de escribir más de 2.000 entradas, la mayoría sobre el tema, quizá quede un poco raro, pero en fin, nunca es tarde si la dicha es buena y con las cosas que leo a veces, me apetecía dar mi propia opinión del tema. Y como además sois muuuch@s los que me habéis preguntado en el mail que qué es el vintage o qué cosas son o no son vintage, digamos que este es un post que os debo
Sin ser yo ninguna experta en el asunto, ni en este ni en ningún otro, lo que sí tengo claro es que si un objeto es nuevo, no puede ser vintage, al igual que una antigüedad no puede estar recién salida de fábrica o de las manos de un artesano ¿Cuestión de pura lógica? Para mí sí, y además lo pone bien claro, negro sobre blanco, aunque en inglés, el diccionario Collins -foto inferior-.
Vintage es una palabra inglesa, que los anglosajones pronuncian vintich, con acento en la primera i y que viene a equivaler a «clásico» o «de época» en castellano, tal y como lo usaríamos para decir «un coche clásico». Desde hace unos años, se usa para casi todo, y de ahí viene muchas veces la confusión y que veamos definido como «vintage» algo que se inspira en décadas anteriores pero que es nuevo.
En inglés se usa para designar objetos antiguos, bien en moda, coches o decoración que por su edad no llegan a ser considerados una antigüedad pero que sí tienen una calidad, un «algo» que los hace especiales. Y por supuesto, es una palabra que se usa habitualmente en el mundo del vino, del que procede.
La palabra «vintage«, que además en inglés significa «cosecha» o «vendimia», está tomada del francés «vendange», también vendimia. Sin embargo en francés no existe la palabra «vintage» más que como anglicismo. Y por lo que he podido observar, desde hace pocos años para acá, de ahí que los franceses la pronuncien «a la inglesa» Vin-te-ich. Lo paradójico es que muchos de nosotros, hispanohablantes, lo hagamos ¡a la francesa!
En esta versión-tocho del diccionario francés Le Petit Robert de principios de los 90, no aparece «vintage» por ningún sitio. Como digo, es una incorporación reciente al mundo francófono.
Y en este pantallazo del diccionario online de Larousse figura como anglicismo. Textualmente «palabra inglesa que significa antiguo, de época»
En dos palabras, en mi opinión para decir que un objeto es vintage es necesario que tenga decenas de años a sus espaldas, que el tiempo haya marcado en él sus huellas y que cuente una historia por si mismo. Así que las reproducciones de piezas de épocas pasadas o de inspiración antigua no son vintage. Lo que sí podríamos decir es que tienen un «aire vintage», una inspiración, una influencia.
Ah, y luego podemos entrar a debatir, en función de su calidad, origen y años qué es vintage y qué sencillamente es algo viejo o directamente una antigüedad, aunque existe un consenso más o menos claro por el que cuando una pieza tiene más de 100 años para a ser considerada una antigüedad. Y esto tiene implicaciones incluso legales o de aduanas. Pero eso ya es tema para otro día y en lo de la calidad creo que va a ser difícil llegar a una conclusión.
Y si alguien tiene algo que apuntar, no está de acuerdo o cree que hay algo incorrecto en lo que cuento, soy toda oídos. Eso sí, por favor, quien no esté de acuerdo ¡¡¡que lo documente!!!.
Y ahora os invito a conocer la tienda de Vintage&Chic llena de antigüedades europeas y mucho, mucho vin-ta-ge.



