Una vivienda de nueva construcción, pensada para llenarse de familia, donde una mecedora Stickley antigua le da todo el contraste a la decoración.
De un chalet que más bien parece un palacio…

Dice la interiorista que esto es un chalet y no seré yo quien la desdiga, pero más allá de este sótano de aires a una muy británica smoking room, el resto de la casa parece un luminoso palacete europeo… Mucho blanco iluminado con toques de verde, rosa y azul celeste para unos espacios modernos pero de corte muy tradicional.





